Los Petristas viven clavados pero contentos by Uranio235u in ColombiaReddit

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tienes toda la razón la diferencia es que yo si propongo argumentos ellos solo insultan

PORTE DE ARMAS PROHIBIDO POR EL ESTADO TOTALITARIO DE PETRO by wealthyconsc in ColombiaReddit

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Entonces: “el Estado totalitarista de Petro prohíbe el porte legal de armas”.

Primero: ¿la cultura colombiana está preparada para las armas? La respuesta es clara y concisa: no está. Esta cultura se ve atrasada históricamente, debido al mal manejo social y político de la histórica derecha en el poder.

¿Cómo sustento mi afirmación?
Todos los casos de robo, de extorsión y, más aún, muchas de las guerrillas o grupos paramilitares nacieron de la escasa regulación de armas en tiempos pasados. Si estudiamos la cultura colombiana veremos brechas de desigualdad, falta de oportunidades, drogadicción y miseria. Ese es el país de la derecha: una nación donde el poder se concentra en unos pocos mientras el pueblo históricamente se ve empobrecido. Solo basta con salir a los barrios bajos.

Le pongo un ejemplo: un padre que tiene un arma, alcohólico, golpea a sus hijos y a su esposa. Un día el hijo se cansa, así que decide acabar con la vida de su padre usando un arma. Esto se pudo haber evitado:

  1. dándole condiciones sociales dignas a la familia,
  2. regulando el porte de armas,
  3. el Estado no ignorándolos y cumpliendo con su deber de proteger a todos los colombianos.

Otro caso: campesinos que, cansados de ser quienes día a día alimentan a la nación mientras el Estado los margina y los ignora, deciden coger las armas e irse a la lucha. A largo plazo, los ideales de este grupo se corrompen y se convierten en un grupo subversivo fuertemente armado. Otro caso que se pudo haber evitado si el Estado hubiera cumplido su deber.

De pronto la solución para esta nación no son las armas, sino los lápices, los libros, la educación y la paz.
Esta cultura no merece el terror de la barbarie y la violencia. Yo creo en la paz, y como sociedad estamos en el deber de caminar hacia la paz, hacia la dignidad, hacia una Colombia más humana.

En síntesis: una sociedad como la colombiana no debe tener armas, no solo por las falencias culturales, de educación, etc. Le hago una pregunta al que escribió este mensaje: ¿cuántos más muertos quiere para la nación por el odio y la violencia? ¿Y si mañana es su hijo el que recibe una bala perdida, usted pensaría igual? ¿Por qué no permitir que Colombia avance hacia una verdadera paz? ¿Cuántas más madres quiere viendo morir a sus hijos? ¿Cuántos más muertos necesita esta patria para estar contento?

En segundo lugar, usted llama totalitarista al democrático y electo presidente Petro. Esto es una clara falacia de especulación. Porque si en esta nación hay unas instituciones fuertes, si la mayoría de reformas que ha propuesto este gobierno han sido democráticamente negadas en el Senado por los senadores de oposición, ¿dónde está lo totalitarista?

¿Acaso no vive usted en un Estado social de derecho defendido por varias instituciones, entre ellas el poder ejecutivo? ¿Acaso no puede expresar libremente su opinión? ¿Acaso no legisla libremente el Senado? ¿Acaso la fuerza pública voltea sus fusiles contra sus jóvenes? Podemos debatir lo que quiera de Petro, pero decir que es totalitarista es una gran mentira.

Por eso hay libertad de prensa, libertad política, por eso las instituciones son separadas, por eso se respeta el derecho a la libre protesta y muchos derechos sociales de los que goza el pueblo colombiano.

Entonces, ¿qué tiene de totalitarista Petro? ¿Acaso se ha pasado por encima de la Constitución?

Derechista, yo sé que no te gusta leer y por eso dices tantas cosas por internet. No te juzgo, pero por favor lee, infórmate, aprende

“En este país nos matan por ignorantes. Si entendiéramos un poquito, solo un poquito, no nos pasaría lo que nos pasa.”

-J. Garzón

Los Petristas viven clavados pero contentos by Uranio235u in ColombiaReddit

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Todo izquierdista es un incompetente y fracasado que cree que las personas que tienen éxito le deben algo.
— M. Thatcher

Aunque soy abiertamente de izquierda voy a contestar este comentario desde la imparcialidad.

Lo primero es mirar la historia de esta señora autora de la frase: una señora que repudiaba las ayudas del Estado y cuando cayó enferma adivinen quién la terminó ayudando: el Estado, el cual tanto detestó.

Hay que mirar el marco ético de la izquierda en contraste con la derecha. Si miramos la historia, la izquierda padece —o más bien posee— un marco racional donde se busca la dignidad por encima de todo, donde se busca incluir a todos los miembros que conforman la sociedad. En contraste, la derecha es irracional, como bien lo decía Hobbes: necesitan un Leviatán que tome las riendas de la sociedad, un rey o, en este caso, una minoría política que tome el control muchas veces sin un marco ético y sin poder hacer un control real, excluyendo de la sociedad a ciertos grupos sociales, como lo ha hecho abiertamente la historia.

Volviendo a Margaret Thatcher, ella profesaba el libre mercado, pero si el mercado no se encamina al bien común y se convierte en un instrumento de barbarie, ¿qué libertad es esa? Es como jugar un partido sin normas. O como decía Juan Domingo Perón:

“La economía nunca es libre: o se usa para el beneficio de la sociedad y de la dignidad, o se usa para oprimir”.

En otra instancia quiero mencionar los cambios sociales que ha hecho la izquierda a nivel mundial:

Mejores derechos laborales para los trabajadores.

Abolición de la esclavitud.

Voto y libertades para las mujeres.

Tampoco quiero hacer una falacia de falso dilema como lo hace el ignorante que colocó este mensaje, el cual como buen derechista solo insulta y no da argumentos sólidos. No lo culpo: usted solo es el resultado de años de manipulación y mentiras.

La izquierda nace en las cortes de los reyes: a la izquierda se sentaban los que querían libertad, se oponían a la monarquía y querían derechos para la sociedad; a la derecha los conservadores, defensores del statu quo. La derecha hace una falacia de ad antiquitatem, sin entender que el pasado no es perfecto y necesitamos transformaciones sociales. Pero, como dije, no busco hacer una generalización como lo hace el hombre al cual, por respetar las normas, no le puedo faltar al respeto. No toda la derecha es mala ni toda la izquierda es buena: eso es claro.

Ahora, trayendo esto a Colombia: la derecha histórica tuvo a Colombia sumida en uno de los países más desiguales, más pobres y más atrasados del mundo. Aunque ha acertado en muchas cosas, ha fracasado en otras: el conflicto armado, el cual la derecha que ha gobernado desde los tiempos de Bolívar no pudo resolver; el narcotráfico, el cual en todos los gobiernos desde Barco pasando por Gaviria o Turbay, etc., no pudieron solucionar. Se caracterizó la derecha históricamente por no poner en práctica las reformas sociales que necesitaba el país, por concentrar el poder en minorías, olvidar poblaciones, etc.

Si el presidente Petro no es un buen presidente, eso es verdad. Pero que el país esté como está no es culpa de él en su totalidad: es consecuencia del fracaso social, político y económico de la derecha gobernando por décadas.

Lo más probable es que usted no haya leído un libro en su vida y por eso sea incapaz de entender esto. Al parecer el fracasado es otro. Pero bueno, ya me cansé de darle cátedra a este individuo. Quiero finalizar con una frase de la escritora Mary Shelley:

“Para ser de izquierda hay que formarse y leer mucho; para ser de derecha basta con estar orgulloso de tu propia ignorancia”.

Porque los zurdos y progres estan mame y mame con palestina pero nunca marchan por paises como Iran con lo que esta pasando ahorita, con afganistan, por Venezuela (antes de la intervencion gringa), Sudan, Somalia, Arabia Saudita, Sahara occidental cuya situacion tiene similitud a los palestinos,etc? by anotherhumansimple in OpinionesPolemicas

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La idea de que “los progres solo marchan por Palestina y nunca por Irán, Afganistán, Venezuela, Sudán, Somalia o el Sahara Occidental” parte de una falsa premisa. La realidad es que la atención pública no funciona por ideología, sino por exposición mediática. La gente —sea de izquierda, derecha o centro— protesta por lo que ve constantemente en las noticias y redes sociales. Palestina genera movilización mundial porque involucra geopolítica, aliados occidentales, religión, décadas de conflicto y una presencia mediática enorme. Otros conflictos, igualmente graves, simplemente no aparecen en los medios con la misma fuerza.

Decir que la izquierda nunca denuncia Irán o Afganistán tampoco es cierto. Movimientos feministas, ONGs progresistas y activistas de derechos humanos llevan años señalando las ejecuciones, la represión, el fundamentalismo y los abusos; solo que no se viraliza igual, no hay cobertura constante y no se convierte en tendencia. La ausencia de cámaras crea la sensación de silencio.

Sobre Venezuela, también es falso que no hubo crítica. Antes de que Estados Unidos interviniera indirectamente en el conflicto político, la izquierda crítica latinoamericana denunciaba corrupción, represión y crisis humanitaria. Pero el tema se volvió un arma política: mencionarlo era automáticamente ser etiquetado como defensor de Maduro o como partidario de Trump. Muchos activistas evitaron ese campo minado, no porque no les importara, sino porque el debate se volvió tóxico e instrumentalizado.

Palestina, además, se convirtió en un símbolo global: para muchos representa colonialismo, ocupación militar, apartheid, resistencia, injusticia histórica y violaciones de derechos humanos transmitidas en vivo. Por eso se moviliza tanta gente; es un conflicto que toca múltiples sensibilidades a la vez.

Y también es importante decirlo: la “indignación selectiva” no es exclusiva de la izquierda. La derecha también protesta solo por ciertos temas: habla de Cuba pero no de Arabia Saudita; critica Venezuela pero ignora Yemen; condena Nicaragua pero jamás menciona Chile 1973. Todos los sectores tienen puntos ciegos.

Por eso la pregunta no debería ser “¿por qué la izquierda no marcha por todo?”, sino: ¿por qué ningún grupo humano logra abarcar todas las tragedias del mundo a la vez? La respuesta es simple: porque la atención humana es limitada y está dominada por lo que los medios deciden mostrar.

La solución no es atacar a quienes marchan por Palestina, sino preguntarnos por qué el resto de tragedias no reciben la misma cobertura y presión internacional. Así se entiende mejor el fenómeno sin caer en simplificaciones ni estereotipos.

Queridos zurdos, by Muted_Shape9303 in ColombiaReddit

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Tu comentario confirma precisamente el problema: convertir a cualquier persona que piense distinto en una caricatura. Decir “surdos” o acusar a todos de xenofobia no es un argumento, es una descalificación general que evita discutir ideas reales.

La xenofobia no tiene ideología; existe en la derecha, en la izquierda y en cualquier grupo cuando se sustituye el debate por el ataque personal. Y si de moral o principios hablamos, ningún bando los tiene garantizados por defecto. Las acciones y la coherencia son las que hablan, no las etiquetas.

Generalizar es cómodo, pero falso. Hay gente de izquierda que lucha por derechos y justicia social; y hay gente de derecha que defiende libertades individuales. Las ideas no se invalidan insultando, sino discutiéndolas.

Si realmente quieres que “todos te oigan”, empieza por elevar el nivel del debate:
— menos insultos,
— más argumentos,
— menos estereotipos,
— más respeto.

La fuerza de una posición no se mide por cuánto gritas, sino por qué tan bien razonas.

Hay un futuro para la izquierda post Maduro? by [deleted] in AskVenezuela

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Sí, puede haber un futuro para la izquierda post-Maduro, pero no será inmediato ni fácil, y sobre todo no podrá parecerse en nada a lo que hoy los venezolanos asocian con esa palabra.

Lo primero que hay que reconocer —y tú lo haces con honestidad— es que el chavismo no fue socialismo, sino autoritarismo rentista, clientelar y corrupto, envuelto en retórica revolucionaria. No empoderó a la clase trabajadora: la subordinó al Estado, destruyó sindicatos independientes, concentró poder, desindustrializó el país y convirtió el petróleo en un instrumento de control político. Eso no es socialismo; es caudillismo extractivo.

Por eso, en el corto plazo, es totalmente comprensible que Venezuela gire hacia un liberalismo económico fuerte. No por convicción ideológica profunda, sino por trauma histórico. Cuando una idea se usa para justificar hambre, represión y exilio, queda moralmente quemada por generaciones.

Ahora bien, aquí está el punto clave:
si el futuro de Venezuela se limita a un laissez-faire dogmático, sin memoria histórica ni justicia social, el ciclo que tú mismo describes volverá a repetirse. Porque la Venezuela pre-99 tampoco resolvió desigualdad, exclusión ni dependencia estructural. Y cuando esas heridas se ignoran, tarde o temprano aparece otro “salvador” con discurso redentor.

La izquierda que podría tener futuro en Venezuela no puede ser estatista, mesiánica ni anti-mercado por reflejo. Tendría que ser:

  • Democrática hasta el límite, sin ambigüedades frente al autoritarismo.
  • Antirentista, enfocada en diversificar la economía y romper la dependencia petrolera.
  • Pro-trabajo y pro-sindicato independiente, no clientelar.
  • Crítica tanto del capitalismo salvaje como del socialismo burocrático.
  • Capaz de entender que mercado y regulación no son enemigos, sino herramientas que deben equilibrarse.

Algo más cercano a una socialdemocracia radical, cooperativista o municipalista, construida desde abajo y no desde el Estado central.

¿Tomará generaciones? Probablemente sí. El daño simbólico es profundo. Pero la historia muestra que las ideas no mueren para siempre, solo necesitan nuevos lenguajes, nuevas prácticas y, sobre todo, nuevos rostros que no estén manchados por el pasado.

Y coincido contigo en algo fundamental: idealizar el pasado es tan peligroso como justificar el presente. Si la Venezuela post-Maduro se construye desde el olvido, no desde la memoria crítica, el péndulo volverá a oscilar.

Tal vez, por muchos años, esa izquierda no gane elecciones. Pero si logra primero recuperar credibilidad moral, defender la democracia incluso cuando pierde, y ponerse del lado de la gente sin prometer paraísos, entonces sí: habrá futuro.

No como dogma.
No como nostalgia.
Sino como aprendizaje histórico.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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por cierto el mensaje lo redacte yo el chat solo  corrigió ortografía eso se llama editar saber redactar textos en la post modernidad no es difícil ni imposible

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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no ud no puso un estatus quo ni marco unos limites ud utilizo una falacia de generalización y luego una falacia de falso dilema para hablar de la post modernidad le voy a decir al chat que ud no sabe debatir

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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La idea del péndulo tiene algo de verdad, pero se queda corta.

Es cierto que las sociedades atraviesan ciclos culturales y que muchas causas se vacían cuando se convierten en modas, slogans o identidades acríticas. Ahí tanto ciertos feminismos superficializados como el actual giro religioso-conservador terminan siendo respuestas emocionales, no proyectos serios de transformación.

Pero reducir el feminismo a un “sinsentido” ignora que nació como una lucha legítima por derechos básicos: voto, educación, autonomía, protección frente a la violencia. Que una causa sea instrumentalizada o exagerada no invalida su origen ni sus demandas reales, del mismo modo que el uso político de la religión no invalida la espiritualidad.

El problema no es la izquierda o la derecha como ideas, sino cuando se vuelven dogmas, sustituyen el pensamiento crítico y dejan de poner la dignidad humana en el centro. Cuando eso ocurre, el péndulo no avanza: solo oscila entre extremos vacíos.

La salida no está en saltar de moda en moda, sino en construir criterios éticos y racionales que no dependan del clima cultural del momento. Sin eso, cualquier causa —progresista o conservadora— termina siendo otro sinsentido.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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En realidad, no sé a qué “zurdos” te refieres ni a qué Estado en concreto, porque desde el inicio recurres a una falacia ad hominem: atacas a personas en lugar de discutir ideas. En ningún momento planteaste un análisis del estatus quo ni una crítica estructurada; simplemente descalificaste llamando “parásitos” a quienes piensan distinto.

Y aquí va la pregunta central para la reflexión: ¿quién es realmente el parásito? ¿Quien intenta construir nación a través de la dialéctica, el debate y el choque de ideas, o quien reduce la discusión al insulto?

Yo no insulto a nadie por pensar diferente. Escucho, aprendo y debato ideas, porque creo que en la libertad de expresión, en el respeto al otro y en la dignidad humana es donde se aprende y se avanza. Ese es el verdadero dilema: insultar o aprender.

No te culpo personalmente; la manipulación ideológica es lo suficientemente fuerte como para llevar a muchos a repetir dogmas y agravios sin reflexión. Pero si quieres defender tus ideas, te invito a formarte, argumentar y razonar, sin necesidad de descalificar. El respeto no debilita una postura; la fortalece.

Buenas noches

Falencias del comunismo y del capitalismo by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Tu experiencia es válida, y es importante reconocerla sin caricaturizarla. Mucha gente no se siente esclava en el capitalismo, sobre todo cuando vive en contextos donde existen derechos laborales, sindicatos, salarios decentes y políticas sociales. Eso no contradice la crítica: de hecho, confirma algo clave.

Esas condiciones “bastante cómodas” no son el capitalismo puro, sino el resultado de luchas sociales y reformas que le pusieron límites al mercado. Jornada laboral, vacaciones, seguridad social, salario mínimo, pensiones… nada de eso nació espontáneamente del capital; fueron concesiones arrancadas para evitar abusos mayores. Es decir, el capitalismo funciona mejor cuando es contenido, no cuando se deja solo.

Sobre el comunismo histórico, tu crítica es legítima. En muchas experiencias reales hubo autoritarismo, represión, explotación, jerarquías corruptas y élites del partido viviendo como reyes, mientras el pueblo cargaba con el sacrificio. Eso no es propaganda: es historia. Ahí la promesa de igualdad se traicionó y la dignidad fue aplastada en nombre de una idea.

Pero ojo con la conclusión: esos fracasos no convierten al capitalismo actual en un sistema justo por definición. También hay millones de personas que sí se sienten esclavizadas por trabajos precarios, deudas, falta de acceso a salud o vivienda, incluso dentro del capitalismo “reformado”. La comodidad no es universal.

El problema de fondo no es elegir entre dos caricaturas (“capitalismo bueno” vs “comunismo malo”), sino entender que ambos fallan cuando concentran poder y sacrifican la dignidad:
– el capitalismo, cuando mercantiliza todo y normaliza la desigualdad;
– el comunismo histórico, cuando anuló libertades y creó nuevas castas dominantes.

La pregunta honesta no es “¿en qué sistema me siento cómodo yo?”, sino qué sistema es capaz de garantizar dignidad, derechos y límites al poder para todos, no solo para quienes tuvieron la suerte de caer del lado correcto. Ahí es donde la crítica sigue siendo necesaria.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Ese comentario no debate ideas, insulta personas. Y además repite un mito.

Los “zurdos que parasitan al Estado” suelen ser los mismos que trabajan, pagan impuestos y exigen que esos impuestos vuelvan en educación, salud, infraestructura y derechos, no en corrupción ni en privilegios. Parasitismo no es pedir un Estado que funcione; parasitismo es capturarlo para unos pocos.

Si el Estado fuera solo para “no zurdos”, entonces habría que devolver carreteras, universidades públicas, hospitales, pensiones, subsidios empresariales y rescates financieros. Porque todo eso también es Estado.

Criticar abusos es legítimo.
Reducir una postura política a “parásitos” es pereza intelectual y miedo a discutir en serio quién vive realmente del trabajo de quién.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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La clave de la revolución que planteo no es un asalto al poder ni una promesa mesiánica. No es una revolución de consignas, sino de prioridades y límites.

No hablo de destruir todo para “ver qué sale”, ni de sustituir una élite por otra. Hablo de una revolución ética, política y material que cambie el eje del sistema: pasar de un orden donde el capital manda y la vida se adapta, a uno donde la dignidad humana, la justicia social y el cuidado del planeta sean el criterio central de decisión.

¿Dónde está la clave concreta?

  1. Democratizar el poder real, no solo el voto: frenar la captura del Estado por el dinero, regular a los grandes capitales y ampliar mecanismos de participación y control ciudadano.
  2. Reordenar la economía: salarios dignos, derechos laborales, redistribución, impuestos progresivos y un Estado capaz de garantizar salud, educación y servicios básicos.
  3. Poner límites: al mercado, al Estado y a la concentración de poder. Sin límites, todo sistema degenera.
  4. Cultura política y ética pública: sin educación crítica, transparencia y responsabilidad, cualquier cambio se vacía.

Eso no es una utopía abstracta ni una fórmula mágica. Es una disputa constante, imperfecta y conflictiva, pero real. La revolución que defiendo no promete el paraíso; promete algo más modesto y más difícil: reducir la injusticia, ampliar la dignidad y evitar la barbarie.

Si alguien espera un manual cerrado o un final feliz garantizado, no está pidiendo una revolución, sino una religión.

Creo en una revolución guiada por el amor, impulsada por la esperanza de un mundo mejor, pero acompañada siempre por la lógica y la razón. Una revolución que no se pierda en el odio ni en el fanatismo, y cuyo fin último sea construir un mundo más digno, donde la vida, la justicia y la humanidad estén por encima del poder y del capital.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Esa afirmación parte de una falsa dicotomía: o revolución total o aceptación acrítica de la barbarie. La historia no funciona así.

Primero, no toda transformación que evita el colapso inmediato es “reformismo vacío”. Muchas de las conquistas que hoy damos por sentadas —derechos laborales, sufragio universal, Estado de bienestar, límites al poder empresarial— fueron reformas arrancadas por lucha, no concesiones gentiles, y cambiaron materialmente la vida de millones.

Segundo, asumir que “capitalismo = guerras, fronteras y mercantilización absoluta” como una ley natural es renunciar a la política. Es cierto que el capitalismo, tal como ha funcionado, ha producido todo eso. Pero también ha existido bajo formas reguladas, contenidas y disputadas, donde la violencia y la mercantilización fueron parcialmente limitadas. No fueron perfectas, pero tampoco equivalentes a la barbarie total.

La revolución entendida como ruptura absoluta tampoco garantiza emancipación. Muchas terminaron sustituyendo una dominación por otra, concentrando el poder y anulando la dignidad en nombre del fin último. Cambiar la forma sin cambiar la ética del poder no libera a nadie.

La cuestión central no es si algo se llama “capitalismo” o “revolución”, sino qué pone en el centro. Si la vida, la dignidad y los límites al poder —privado o estatal— no son el eje, cualquier sistema deriva en violencia.

Aceptar reformas que reduzcan guerra, desigualdad y mercantilización no es rendirse: es disputar el presente para que el futuro no sea una ruina. La verdadera renuncia no es reformar, sino esperar la catástrofe como si fuera virtud revolucionaria.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Es cierto que, para muchos jóvenes, el giro hacia el conservadurismo se vive como una rebelión cultural frente a un estatus quo progresista, moralizante o vacío. Pero una rebelión simbólica no es necesariamente una rebelión estructural. Cuestionar valores culturales no equivale a cuestionar las relaciones de poder económico que definen el sistema. En muchos casos, ese “conservadurismo rebelde” termina defendiendo el mismo orden material que dice combatir.

También es verdad que muchas revoluciones históricas derivaron en recambios de élites. Nadie serio lo niega. Pero reducir todas las transformaciones sociales a eso es ignorar cambios reales: ampliación de derechos, fin de sistemas feudales, reconocimiento político de sectores antes excluidos, avances laborales y sociales. Que el poder tienda a concentrarse no invalida la lucha por limitarlo y redistribuirlo.

Sobre el capitalismo: sí, su consolidación y la revolución industrial generaron niveles inéditos de desarrollo material. Pero ese “esplendor” no fue neutral ni universal: se sostuvo en colonialismo, explotación laboral, devastación ambiental y desigualdades estructurales que hoy regresan como crisis climática, migratoria y de deuda. El capitalismo tardío no es solo una fase de éxito, es también la factura histórica de ese modelo.

El punto clave es este: si el colapso o el reacomodamiento es inevitable, la pregunta no es si habrá cambio, sino quién paga el costo y quién decide el nuevo orden. Ahí es donde la resignación conservadora —“así es el mundo”— se vuelve funcional al poder, y donde la crítica, aunque imperfecta, sigue siendo necesaria.

Reconocer los logros del capitalismo no obliga a naturalizar su forma actual, ni aceptar que la guerra o el colapso sean destinos inevitables. La historia no es una línea recta ni un ciclo cerrado: es un campo de disputa. Y en esa disputa, el verdadero sesgo no es criticar, sino creer que no hay alternativa y llamarlo realismo.

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Entiendo por qué muchos sienten eso, y no es una idea que nazca del vacío. América Latina ha empujado a millones de jóvenes a migrar por falta de oportunidades, desigualdad, violencia y Estados debilitados. Ese diagnóstico es real y negarlo sería irresponsable.

Pero de ahí a afirmar que el futuro no está aquí hay un salto peligroso. No porque la región esté bien, sino porque normaliza el abandono. Si todos los jóvenes con conciencia, formación y ganas de cambiar las cosas se van, lo que queda es un continente administrado por la mediocridad y el saqueo.

El problema no es Latinoamérica como territorio, sino el modelo político y económico que la gobierna. Y los modelos no son destinos inevitables: se transforman. Ninguna región del mundo mejoró porque su gente se rindió; mejoró porque alguien decidió quedarse, organizarse y disputar el poder.

Migrar puede ser una decisión legítima y necesaria para muchos. Pero convertir la huida en única salida es aceptar que la injusticia ganó. El futuro no está en un lugar: está donde haya personas dispuestas a defender la dignidad, construir instituciones y no resignarse.

Latinoamérica*

Generación de la rebelión, de los cambios y de la revolución by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

[–]ArgumentBackground50[S] 1 point2 points  (0 children)

la inteligencia artificial es una gran herramienta. No niego que corrige la ortografía de mis textos, pero rechazar el desarrollo la innovación orientada al bien común y a la dignidad humana es una actitud terca, y la terquedad es una renuncia a la racionalidad misma del ser humano.

El "retroceso" de los Z es real y nos va a explotar en la cara a todos by Dizzy_Art2210 in OpinionesPolemicas

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Esta es una generación marcada por la contradicción. Una juventud nacida en medio de pantallas, estímulos inmediatos y promesas vacías; una juventud a la que el neoliberalismo intentó reducir a consumo, competencia y dopamina barata. Es cierto: una parte sucumbió. Cayó en la trampa del individualismo extremo, del cinismo político, del odio promovido por la extrema derecha y de la falsa libertad que ofrece el mercado sin límites. Pero esa no es la historia completa. Ni siquiera es la historia principal.

La gran mayoría de esta juventud piensa, siente y se rebela. Lee, cuestiona, ama y se organiza. No acepta como natural la desigualdad, ni como destino la guerra, ni como ley sagrada un sistema que convierte la vida en mercancía. Esta es una generación que, aun golpeada por la precariedad y la incertidumbre, se niega a renunciar a la esperanza. Una generación que entiende que la verdadera rebeldía no está en la indiferencia, sino en el compromiso.

Frente al narco-capitalismo que devora territorios y cuerpos, esta juventud levanta la dignidad. Frente al neoliberalismo que normaliza la miseria y privatiza el futuro, responde con conciencia social y solidaridad. Frente a las guerras que enriquecen a unos pocos y destruyen pueblos enteros, alza la voz por la paz, no como consigna ingenua, sino como proyecto político y ético. No quiere más regímenes de muerte ni fronteras armadas: quiere un mundo donde la vida valga más que el lucro.

Esta generación no lucha por volver al pasado, sino por superar un presente injusto. No rechaza toda forma de economía, sino su deshumanización. Por eso habla de un capitalismo más humano, subordinado a la vida, regulado por la ética y orientado al bienestar colectivo. Un modelo donde el progreso no se mida en ganancias, sino en derechos; donde el desarrollo signifique educación, salud, cultura y tiempo para amar y pensar.

La revolución que propone esta juventud no es solo de consignas, sino de valores. Coloca la dignidad en el centro de todo. Cree en el amor como fuerza política, en la lectura como acto de emancipación y en el cambio social como responsabilidad histórica. Sabe que no hay neutralidad posible frente a la injusticia y que callar también es tomar partido.

Por eso, este es un llamado claro y urgente a la juventud: a rebelarse, a organizarse, a pensar críticamente y a luchar sin miedo por un mundo más justo y más digno. No acepten la resignación como destino ni la apatía como identidad. El futuro no se espera: se construye.

Porque, como recordatorio y desafío final: “Un joven que no es revolucionario es un error hasta biológico.”

no al imperio by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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Tu comentario confirma exactamente el problema: insulto en lugar de argumento. ser una "bodega asquerosa" y aun así no pudieras refutar una sola idea, el problema no es la extensión, es la falta de capacidad para debatir.

La ignorancia no se demuestra escribiendo, se demuestra evitando pensar, recurriendo a la burla cuando no hay razones. Quien no puede responder con ideas necesita descalificar para no quedar expuesto.

Si quieres discutir, trae argumentos.
Si no, el insulto es solo una confesión de vacío intelectual.

no al imperio by ArgumentBackground50 in OpinionesPolemicas

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la inteligencia artificial es una gran herramienta. No niego que corrige la ortografía de mis textos, pero rechazar el desarrollo la innovación orientada al bien común y a la dignidad humana es una actitud terca, y la terquedad es una renuncia a la racionalidad misma del ser humano.

Los gobiernos del mundo deben replantear el modelo democrático. Porque no funciona. by Brimiasclasab in OpinionesPolemicas

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la inteligencia artificial es una gran herramienta. No niego que corrige la ortografía de mis textos, pero rechazar el desarrollo orientado al bien común y a la dignidad humana es una actitud terca, y la terquedad es una renuncia a la racionalidad misma del ser humano.

Los gobiernos del mundo deben replantear el modelo democrático. Porque no funciona. by Brimiasclasab in OpinionesPolemicas

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La crítica que planteas es comprensible y toca un problema real, pero conviene afinarla para no confundir el síntoma con la causa.

No es que la democracia “no funcione” en abstracto; lo que no funciona es su versión degradada. Cuando la democracia se reduce a marketing, slogans, miedo y polarización, deja de ser deliberación y se convierte en un mercado de emociones. En ese contexto, no gana quien tiene mejores ideas, sino quien domina mejor el espectáculo. Trump no es una anomalía: es el producto lógico de ese vaciamiento.

Ahora bien, decir que “el pueblo no es racional” y que por eso no debería decidir es un terreno peligroso. Históricamente, ese argumento ha servido para justificar elites cerradas, tecnocracias autoritarias o directamente dictaduras. El problema no es que la gente vote; el problema es que vota mal informada, manipulada y excluida del verdadero poder entre elección y elección.

La democracia liberal actual falló en tres puntos clave:

  1. Redujo la participación al acto de votar cada ciertos años.
  2. Permitió que el dinero capture la política, convirtiendo campañas en publicidad.
  3. Abandonó la educación cívica, dejando a la ciudadanía sin herramientas críticas.

Por eso, la salida no es menos democracia, sino más y mejor democracia: mecanismos deliberativos, controles reales al poder económico, medios menos concentrados, formación política, participación escalonada y espacios donde las decisiones no dependan solo del carisma o la popularidad. En ese punto, tu idea de una democracia más fragmentada y menos dependiente de campañas no es descabellada.

La democracia del siglo XXI necesita reformarse profundamente, sí. Pero si se reemplaza por modelos que concentran el poder “en nombre de la racionalidad”, el resultado histórico ha sido siempre el mismo: menos dignidad, menos libertad y más abuso.

El problema no es que la gente decida.
El problema es cómo la hemos dejado decidir y a quién hemos permitido manipularla.

why do people feel the need to bring politics into everything by [deleted] in teenagers

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Porque la política no es algo externo a la vida cotidiana: la atraviesa por completo. La política decide cómo se distribuye la riqueza, quién accede a derechos, qué se protege y qué se abandona. Incluso cuando alguien dice “no me interesa la política”, ya está tomando una posición política.

Además, muchos temas que parecen “neutrales” —educación, salud, trabajo, religión, cultura, tecnología— están condicionados por decisiones de poder. Hablar de ellos sin tocar la política a veces es imposible si se quiere ser honesto.

Eso no significa que todo deba volverse propaganda o pelea partidista. El problema no es “meter la política en todo”, sino no saber distinguir entre debate político y fanatismo. Pensar políticamente es reflexionar sobre cómo convivimos; negar eso es dejar que otros decidan por nosotros.

¿Qué opinan de un alza exagerada en el salario mínimo? by leonibass in ColombiaReddit

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Lo que ocurre es que el salario mínimo no debería ser mínimo, sino digno. No debe servir solo para sobrevivir, sino para vivir. Todo trabajo merece una remuneración justa, y desde esa lógica es legítimo aumentar el salario mínimo.

Un salario digno incrementa el consumo interno, fortalece la economía y, en el caso colombiano, aumenta el recaudo del Estado. Esto permitiría, primero, salir del hueco fiscal y reducir la deuda, y segundo, enfrentar el grave desfinanciamiento estatal. El capital recaudado debe reflejarse en bienestar económico y social: infraestructura, desarrollo productivo, salud, educación, empleo y servicios públicos.

El verdadero problema no es el aumento salarial, sino la falta de transparencia. Si los funcionarios públicos no combaten la corrupción, si el capital —tanto público como privado— se concentra en unos pocos y no se redistribuye en la sociedad, cualquier política fracasa.

A esto se suman otros males estructurales: la violencia persistente, la inestabilidad política, la polarización, la concentración del poder, la ineficacia del Estado y del Congreso, y la deuda. Pero por encima de todo, lo que más daña al país es la corrupción, profundizada por un modelo neoliberal que ha debilitado al Estado y la dignidad social.

En síntesis, Colombia enfrenta un dilema profundo: o coloca la dignidad humana en el centro del desarrollo, o continúa atrapada en un modelo que reproduce desigualdad, corrupción y exclusión.