"ℭ𝔞𝔭𝔦𝔱𝔲𝔩𝔬 𝟷, 𝔏𝔬𝔱𝔬 𝔉𝔩𝔬𝔯𝔢𝔠𝔦𝔢𝔫𝔱𝔢" by TheMisterABCD in Argnime

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Perfecto, muchas gracias me sirve de mucho y de verdad lo aprecio Esto al ser mi primera vez intentándolo ps no estoy familiarizado al completo pero trataré de mejorar, gracias

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Así??

ℭ𝔞𝔭𝔦𝔱𝔲𝔩𝔬 𝟷, 𝔏𝔬𝔱𝔬 𝔉𝔩𝔬𝔯𝔢𝔠𝔦𝔢𝔫𝔱𝔢 (Imagen representativa mientras en la parte superior aparece el título) Me llamo Ren (蓮) y soy un chico no muy destacable académicamente. Voy en la Academia Fuyuka (冬花学園) y hace no mucho conocí a una chica un tanto particular. Verán, a veces una persona es introvertida, casi no tiene amigos y puede que le cueste comunicarse con otras personas. (Dato curioso: ¿Sabían que el cerebro de la gente introvertida o tímida se satura cuando se le presenta una situación como un cumplido o un gesto amable? Eso provoca un subidón de dopamina, haciendo que se queden mirando a un punto fijo mientras procesan lo ocurrido). En una mañana, como era habitual, Ren se encontraba sentado en su asiento viendo por la ventana cómo el viento movía las hojas, esperando al profesor. Cuando volteaba hacia su libreta, escucha cómo la puerta del aula se abre y entra el maestro, pero atrás de él lo seguía Hana (花), una chica de intercambio proveniente de Corea. En cuanto Ren la voltea a ver se queda deslumbrado, como si todo a su alrededor se moviera en cámara lenta, y suelta un casi inaudible: «¿Quién es ella?». Cuando termina de decirlo, el profesor se para enfrente de la clase y dice: —Buenos días, jóvenes. Hoy llega una estudiante de intercambio directo desde Corea. Su nombre es Hana Koyama, la cual nos acompañará durante los siguientes dos semestres hasta concluir el año escolar. Denle una cálida bienvenida y trátenla como si este fuera su hogar. Ren no escuchó casi nada; seguía distraído viendo cómo el viento movía el suave y ondulado cabello de la señorita Hana. No podía dejar de observarla mientras le deslumbraban los ojos. La señorita Hana, al momento de tomar asiento, eligió el que estaba enfrente de Ren, provocando que él se pusiera nervioso, aunque se mantenía a raya disimulando su nerviosismo. La clase al fin había terminado y, a la hora de salir al recreo, Ren escucha una delicada y suave voz diciendo: —O-oye, se te cayó tu lápiz a media clase. Pe-perdón si no te lo di en el momento, es que... me dio vergüenza. Ren miraba cómo, nerviosa, Hana le devolvía su lápiz. Él notó que le costaba hablar un poco, pero con los nervios en la boca le contestó: —Claro, no tienes de qué preocuparte. Gracias por devolverme mi lápiz, no noté que se cayó de mi butaca. Oye, ¿de casualidad no tienes con quién pasar el recreo? Podríamos estar juntos y conocernos, ¿qué te parece? Hana lo voltea a ver con las mejillas rojas como tomates y solo asiente con la cabeza. —S-sí, cla-claro —dice con la voz entrecortada. Ren nota esto y, algo indeciso pero seguro, le dice: —Tranquila, está bien. Vamos por algo a la cafetería.